Como tenemos muchas ganas de mostrarles distintos momentos de la pequeña acá les mandamos algunas fotos de ella a durmiendo, jugando o acompañando. Ésta entrada va especialmente dedicada al tato que me viene pidiendo fotos de ella hace rato y para que los viejos le vayan tomando cariño (aunque sea no sea un perro).
Es gracioso ver de las formas tan extrañas que se suele quedar dormida, o como se levanta después de una siesta gigante para sentarse con los ojos totalmente cerrados a ronronearnte
o como cada vez que hace alguna travesura sale corriendo haciendo un ruidito (¡prrrrrrrr!) que aprendió de su amigo Osiris, más conocido como Chávez. Nunca mejor dicho para éstos dos gatitos: ¿Porque no te callas? ![]()
Como verán, Mia Li tiene más juguetes que yo… es que con esos ojazos conquista a cualquiera, inclusive a quienes no les gustan los gatos, como a mi.




























































































Comentarios recientes