Hace ya un tiempo que vengo desayunando en el trabajo haciendo uso de mi tiempo de descanso, el desayuno consiste en un café con leche y un croissant.
Debo decir que la ingesta diaria de éstos productos de panadería me han hecho subir de peso y le han quitado un peso importante a mi billetera.
He probado comprarlo en varios cafés y panaderías y me doy cuenta que el valor de venta del croissant está muy por encima del valor real de las materias primas y su elaboración. ¿Cómo puede ser que un poco de harina, sal, azúcar y agua cuesten alrededor de 1€?
¿Quiere decir ésto que el croissant puede sustituir al euro como moneda única?
Si ésto último sucediera España se iría para arriba y sería una referencia económica mundial ya que hay más cafeterías por habitante que en ninguna otra parte del mundo, las cafeterías pasarían a tener guardias de seguridad, las camionetas de reparto de las panaderías tendrían que blindarse, también seguramente Victoria Beckham luciría en los programas más “in” un collar de mini corissants o ropa interior de finas migas de las laderas del Miño (denominación de origen en trámite).
Comprarse algo, ir al cine y hasta la hipoteca serían cosas muy fáciles de sobrellevar, la “crisis” que tanto se habla últimamente pasaría a ser un jocoso recuerdo del que se hablaría en los cafés y bancos mientras se disfruta de un gran croissant.
Ya saben, antes que los peces gordos de Wall Street se den cuenta, inviertan en croissants.
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